domingo 1 de noviembre de 2009
Pasional
sábado 10 de octubre de 2009
Mis nubes
Para leer mientras se mira el cielo...
Mis nubes
hacían el amor
en el celeste cielo
y un orgasmo de lluvia fría
bañaba mi cuerpo vagabundo en la mañana.
Mis nubes
eran naves sin rumbo
perdidas en un mar de vientos helados
que golpeaban sus efímeras existencias:
tan semejantes a la existencia mía.
Mis nubes
se perdían en la distancia de la tarde
mientras el crepúsculo
las maquillaba caprichosamente,
y una cometa arrebatada les hacía compañía
en la inmensidad de arriba
y les contaba sobre mis días
en la inmensidad de abajo.
Mis nubes
-ya llegada la noche-
se hacían transparentes, transparentes
y abrían paso a la distante luz
de una estrella
que en mis ojos sembraba el sueño;
era entonces
cuando ellas cerraban los húmedos ojos,
asustadas por la luna
que me observaba dormir
en el banco solitario
de una solitaria plaza.
Era así
como entre el miedo y el sueño
mis nube y yo
esperábamos el mañana.
miércoles 16 de septiembre de 2009
Arcadia Belmonte

En la Casa del Alma,
danzan las formas impuras
atadas
a las del génesis,
perfectas.
Retumban los colores Kandinsky .
Maduran los días, los azules,
amarillos de mi infancia, como nísperos,
rojos vivos...
Las estocadas, las convulsiones,
metamorfoseándonos
en otro cuerpo de luz.
En Arcadia Belmonte,
ya no son iguales las horas.
Ha estallado la noche, lo pretérito,
y en nos se adentra la aurora.
"De Dios es el Alma", grita ya el eco que exhala Rasputín.
Nuestros, los leves cuerpos en luz.
Sanago, febrero 2007.
domingo 13 de septiembre de 2009
Dulce mediodía...





En la hora en que todos sonríen
suelo ir en güagüa,
escuchar la radio con audífonos
para evitar molestias,
los ojos muy abiertos
por si revolotea el asombro
sobre este mar pleno.
Lentamente,
se va perdiendo el gusto
del café de hace un rato
en lucha con el sabor del mojo de cilantro
que acompañó el almuerzo;
y los rientes me rodean, conversan.
Entre tantos, a un lado,
veloz pasa algún coche,
conductor de rostro agrio y silente.
Sanago
Mayo, 2000.
miércoles 9 de septiembre de 2009
La fe del silencio
“El Zen es una vía de liberación en la que no interesa lo que es bueno sino lo que es.”
Alan Watts
“El Zen no tiene nada que ver con ideas.”
D.T. Suzuki
“El Zen es como buscar los anteojos que uno lleva puestos.”
Dicho Zen
Hasta para expresar la idea de silencio requerimos del ruido, la voz y la seña, la imagen…shiiiiiiiiiiiii, silencio, por favor, señores…
Ya lo reflexionó (mejor dicho, lo vivió como hay que vivirlo, John Cage): “La música es la ausencia de la imagen”. Pensamiento e imaginario, palabra e imagen, la pescadilla en su eterna mordedura de la propia cola. ¿Son posibles el uno sin el otro?...me lo cuestiono desde mis tempranos e inexpertos 17. Adriano Gonzáles León (País Portátil…Venezuela), agudizó y explicó la duda en una tertulia magnífica…que no ha cesado. “Meditar es abrirse a un paisaje interior…” (dijo Cage –demasiado preclaro y buscón). ¿Fotográfico, fotografiable, s i l e n c i o s o?...seamos realistas. En pleno siglo XXI es imposible aceptar, creer en la posibilidad, relativa o no, del silencio: TODO RUGE, es música y ruido desde los orígenes, remotos, para nuestras limitadas mentes. La concavidad en el aire… “Estamos implicados en una existencia que rebasa el entendimiento y el asunto más importante es nuestra vida diaria” nos recuerda Cage, nuestras circunstancias, añadiría yo. Nuestras interrelacionadas circunstancias. Sí, soy un desviado… era el “silencio en la imagen” la frase que ha suscitado toda la discusión, el cuestionamiento, el esfuerzo de adentrarnos en lo que desde siempre nos ha habitado, manifestado y respondido…a pesar de nuestro mutismo y SILENCIO. Tiene Soda Stéreo (Argentina) un disco titulado paradójicamente “Ruido Blanco”. Aquí se patentiza nuestra necesidad de crear imágenes para describir lo intangible, una condena de nuestra carnalidad. Silencios e imágenes… imágenes silenciosas, silencios imaginarios…es cuestión de fe, de creer o no en lo que es (o no) evidente.
Cosas induciéndose mutuamente. Pienso en el silencio, luego surge una imagen, las imágenes a borbotones, limitadas a nuestra creatividad, a nuestras percepciones y aprendizajes, fotos más o menos ruidosas, hasta musicales…siempre negando el silencio que nos enseñaron e hicimos nuestro por no ser capaces de abrir nuestros sentidos. SI LEN CIO. Oíd…es Dios…
No tengo nada qué decir, lo estoy diciendo, y eso es poesía.
John Cage.
Es silencio todo aquello que me interroga...
que formula en mi mente, inmensa, una pregunta, aún más inmensa.
Sanago 06/01/2005
...entonces comienza el verdadero ruido y la música.
Sanago 08/01/2005
sábado 8 de agosto de 2009
FELINOS
Los gatos que me acompañan
son sólo recuerdos,
fotografías.
Gatos breves, huidizos, flexibles,
audaces, fieros, hambrientos,
astutos, inocentes, safios, modélicos,
antiquísimos como egipcios,
como los perros de Pavlov.
El Tuerto, el Gordo,
Danonino, Cristal, Kalise,
Copi, Estebita, La Chocha...
Góticos, exóticos,
Siempre amados de Gisela.
Ingratos, lacerantes, infinitos, excrutantes,
Arrojadizos, vomitantes, en huída, heridos moribundos.
Alimentados de mis sobras
o por el hombre protector
con sus desayunos y cenas,
colmando de gatos un rincón de la plaza.
“No me gustan los gatos, –me dijo-
se parecen demasiado a la gente”.
Mininos, miso, miso,
gatos, gatos, gatos.
CADENCIA
Dos gatos se lamen
con la cadencia
de un jazz de Barbieri.
Botas en el suelo
delatan al felino
deshaciendo la cama.



